Es importante distinguir la apariencia de lo que uno es. Una cosa es querer dar una buena impresión y otra muy distinta traicionar nuestra identidad a través de aficiones en general que no brotan de quienes realmente somos o la realidad en la que vivimos.
Crearse un personaje solo para gustar a otras personas hace que poco a poco olvidemos quiénes somos.
Quien presume mucho de tener algo e insiste en dar una impresión en especial, es quien carece de esas cosas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario